La región, que acoge a numerosos refugiados malienses, ya había resultado afectada por el cólera el año pasado. La epidemia que actualmente asola el norte del país ha afectado ya a más de 240 personas, que han recibido tratamiento de manos de Médicos Sin Fronteras (MSF).
Médicos Sin Fronteras se ve forzada a suspender sus actividades en los campos de Mugunga III y Bulengo, que han quedado atrapados en el conflicto. "Esta situación es inadmisible”, dice Thierry Goffeau, coordinador de proyectos en Kivu Norte.
Este 23 de mayo se conmemora por primera vez el día internacional para la eliminación de la fístula, condición que afecta a más de dos millones de mujeres en todo el mundo, mayoritariamente en África. Una cirujana de MSF explica la problemática.
A finales de marzo un nuevo golpe de estado azotó la República Centroafricana. Esta nueva coyuntura supone una mayor penuria para la población, ya de por sí muy castigada, que tuvo que abandonar sus casas y huir al paso de grupos de hombres armados. La población, ya muy frágil, se ve ahora aún más amenazada por la malaria y la falta de atención médica.
En tan solo medio año, un campo de desplazados sirios en la frontera con Turquía ha pasado de 4.000 a 10.000 habitantes. La mayoría huyen de la violencia.
La organización médica condena el ataque, entre cuyas víctimas se encuentran niños y bebés en la convulsa región de Kivu Norte, República Democrática del Congo. El pueblo, en el que viven alrededor de un millar de personas, fue atacado el pasado martes por la mañana por hombres armados con bayonetas, machetes y palos.
Médicos Sin Fronteras (MSF) condena enérgicamente la destrucción de su hospital en la localidad de Pibor, en Sudán del Sur, que fue atacado intencionadamente para dejarlo fuera de servicio. A causa de ello, 100.000 personas que han huido a los bosques cercanos por el conflicto entre el ejército de Sudán del Sur (SPLA) y la guerrilla David YauYau, han quedado sin ningún tipo de atención médica.
Àngels Mairal, psicóloga de MSF, llegó a Yemen a mediados de marzo. A las pocas semanas, las autoridades yemenís empezaron a liberar a migrantes retenidos en granjas ilegales, algunos víctimas de tortura. Al mismo tiempo aumentaban las deportaciones desde Arabia Saudí y el número de migrantes que voluntariamente quería volver a casa. Desde entonces, Àngels ha estado trabajando para asistir a esta población.
El miércoles 15 de mayo los seguidores de Twitter de @MSF_Argentina conversaron con Marina Coll, reclutadora de Recursos Humanos de la oficina de MSF en Argentina, encargada de revisar las postulaciones de los candidatos a trabajar en terreno provenientes de los países de Sudamérica de habla hispana. Leé la conversación y despeja tus dudas sobre trabajar con MSF:
El acceso a medicamentos vuelve finalmente a la agenda de los negociadores durante las rondas en Perú, después de haber sido marginado durante más de un año.