Identidad

Médicos Sin Fronteras (MSF) es una organización humanitaria internacional de acción médica que aporta su ayuda a poblaciones en situación precaria y a víctimas de catástrofes de origen natural o humano y de conflictos armados, sin ninguna discriminación por raza, religión o ideología política. En reconocimiento a su labor humanitaria, MSF recibió el Premio Nobel de la Paz 1999.

En marcha desde 1971

MSF es una organiazción privada, independiente y aconfesional que tiene su origen en el inconformismo de dos grupos de médicos que coincidieron en Francia a principios de los años setenta. Unos habían sido testigos del genocidio de la minoría Ibo durante la guerra de secesión de Biafra (Nigeria 1968) y se sentían frustrados ante la obligación de guardar silencio que les exigía la organización con la que trabajaban. Otros acababan de comprobar sobre el terreno la descoordinación y la falta de medios con que se atendió a las víctimas de las inundaciones que en 1970 asolaron Pakistán Oriental (actual Bangladesh). Pronto coincidieron en que la acción humanitaria debía adaptarse a los nuevos tiempos.

Con los más olvidados

Hoy en día somos una de las principales organizaciones humanitarias independientes del mundo. Nuestro objetivo es asistir a poblaciones a las que nadie puede o quiere llegar: víctimas de conflictos olvidados, de enfermedades que no afectan a los países desarrollados pero que se cobran millones de vidas en otras partes del mundo, personas invisibles para una amplia mayoría y que nosotros no estamos dispuestos a ignorar.

Testigos de excepción

Nuestra presencia directa en los escenarios de crisis nos convierte a menudo en testigos del horror y el sufrimiento humano. Aunque no podamos asegurar que las palabras salvan vidas, sí sabemos que el silencio mata. Por eso, cuando la asistencia médica no es suficiente, informamos sobre las situaciones que presenciamos y denunciamos violaciones graves de derechos humanos o del Derecho Internacional Humanitario, como medida de protección de las poblaciones a las que asistimos.

Acción humanitaria independiente

Para dar asistencia en función de las necesidades reales y no de intereses políticos, económicos o religiosos, es imprescindible tener independencia financiera. Nuestra libertad de acción se basa en los fondos privados, que constituyen más del 80% de nuestros ingresos, y que nos permiten decidir dónde y cuándo es necesario intervenir, sin aceptar presiones que condicionen la ayuda. Sólo así, la acción humanitaria puede ser verdaderamente eficaz y desinteresada, al servicio de las personas y no de los Estados.

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Cómo trabajamos

Más de 40 años de experiencia

Desde su creación en 1971, Médicos Sin Fronteras ha acumulado una valiosa experiencia a través de su trabajo continuado en conflictos armados, campos de refugiados, enfermedades olvidadas y emergencias como catástrofes naturales o grandes epidemias.

Como organización internacional, este conocimiento es compartido entre los distintos centros operacionales. Además de un modelo asociativo, organizativo o financiero, todas las secciones de MSF comparten protocolos sanitarios, manuales de logística y sistemas de aprovisionamiento, entre otros, para garantizar la máxima calidad y eficacia de sus intervenciones. Un intercambio en el que participa MSF España desde su creación en 1986 y su primer proyecto de asistencia a la población aymara en Palos Blancos, Bolivia.

En la sede de Barcelona, los proyectos se distribuyen en células operacionales más la unidad de emergencias (célula de acción inmediata en situaciones de crisis), que se encargan de su gestión con el apoyo del departamento médico y logístico, formado por especialistas en áreas concretas de salud, medicina y logística.

En el terreno siempre hay un equipo de capital que lleva la coordinación entre la sede y los distintos proyectos en marcha de cada país, donde los equipos de terreno realizan las actividades en contacto directo con las poblaciones.

Esta estructura operacional hace posible la puesta en marcha, dirección y supervisión de los proyectos, y proporciona los recursos materiales, financieros, técnicos y humanos necesarios para cumplir sus objetivos.

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Financiación

Gestión de los recursos

A la hora de evaluar un gasto, siempre nos hacemos dos preguntas: ¿Cuál será su impacto sobre las poblaciones beneficiarias? ¿De dónde procederán los recursos para financiarlo? Durante el proceso de evaluación de necesidades, definición de objetivos y actividades, y elaboración de presupuestos para un proyecto, siempre tenemos en cuenta los siguientes principios:

Responsabilidad: identificación clara y precisa de las necesidades. MSF actúa bajo parámetros éticos y técnicos: en primer lugar, garantizando que nuestra acción no prolongue la situación a la que queremos dar respuesta; en segundo lugar, proporcionando una ayuda de calidad basada en el conocimiento real de la situación, de las poblaciones y de su entorno.

Transparencia: tanto hacia las poblaciones, como hacia la sociedad civil que nos apoya. No podemos olvidar que estamos manejando recursos que nos son confiados para que los gestionemos, por lo que en todo momento debemos poder justificar el uso de los mismos de forma activa y no como una reacción a peticiones concretas.

Ética del gasto: evaluar en cada momento la pertinencia de los gastos y su impacto sobre las poblaciones con las que trabajamos. Una vez aprobado el presupuesto, pasamos a ver cómo vamos a financiar el proyecto. En este punto, los principios a considerar son:

Independencia: la diversidad y fidelidad de nuestros donadores, entendida no sólo como una estrategia para garantizar la independencia, sino también como un compromiso de los primeros con las poblaciones beneficiarias y con MSF, son nuestra garantía para poder realizar los proyectos en función de las necesidades y no de eventuales restricciones financieras o presupuestarias.

Criterios operacionales: seguridad de los equipos, percepción de nuestra presencia por parte de la población local e incidencia política de nuestra actividad en ese contexto.

Ética del ingreso: una distinción más sutil, aunque no menos importante, es la vinculación política de los fondos a determinados grupos de interés. No aceptamos fondos cuando éstos encubren agendas o intereses políticos que no apuntan a las necesidades médicas y humanitarias de las poblaciones.

Fondos afectados: siempre salvaguardamos el deseo del donador: Los fondos afectados reflejan el compromiso del donador con los proyectos o áreas que quiere favorecer, mientras que los fondos no afectados suponen un compromiso del donador con la filosofía y forma de trabajo de MSF.

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Asociación

Una asociación de ideas, personas, voluntarismo y trabajo.

Desde su fundación en 1986, Médicos Sin Fronteras España (MSF-E), además de formar parte del Movimiento Internacional de MSF, es una asociación de ideas, personas, voluntades y trabajo, vinculados libremente para un fin determinado. Ese fin se inscribe bajo los principios de la Carta Magna, que todos los asociados deben conocer y suscribir.

Como cualquier otra asociación, MSF-E tiene sus Estatutos y su Reglamento Interno que señalan nuestro marco de acción dentro de la organización. El Reglamento Interno está dirigido a todos los que componemos MSF-E, asociados o no, mientras que los Estatutos consignan las normas que nos rigen como asociación.

Para materializar la participación y trabajo de los asociados, MSF-E en su vertiente asociativa está estructurada en órganos de decisión y recomendaciones y en espacios de participación e información (nuestros medios).

Dentro de los primeros está la Asamblea General y las Mini Asambleas Generales (Mini AG) que se realizan en los proyectos de los países en los que estamos trabajando. Dentro de los segundos están la revista àbá de comunicación y debate interno, las Comunidades de Asociados en Internet y buzones de sugerencias próximos a nuestro ámbito de trabajo. También, por qué no, podemos dirigirnos directamente a la Junta Directiva o al Servicio de Participación creado para atender las demandas de los asociados.

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